Diciembre de 2025 dejó una foto poco habitual: la Cámara aprobó subir los aranceles a productos chinos y de otras naciones sin acuerdo comercial con México, y Movimiento Ciudadano fue la única bancada que dijo que no. Su plataforma apuesta por el comercio abierto, y en el test nadie rechaza con más fuerza conservar esas tarifas. Con la migración ocurre algo parecido: su programa pide una política humanitaria que permita atravesar México a quienes van hacia el norte, y su declaración de principios tacha de inhumano el despliegue militar para contenerlos; ningún otro partido se opone tanto a cortarles el paso. Así, un tema en que el PAN, el PRI y SOMOS apenas se mueven de la media, «Estados Unidos, comercio y migración», es para él uno de los más distintivos (1.33 puntos).
Su economía no encaja en un solo bloque. Comparte con el PT el apoyo más alto a gravar cada año los grandes patrimonios, que su plataforma destinaría a un ingreso mínimo, pero coincide con el PAN, y con nadie más, en reducir la deuda aunque haya que recortar gasto; además, votó contra el alza de 2025 a los impuestos especiales sobre refrescos y tabaco. Esa mezcla le da 1.48 puntos en «Economía e impuestos», su segunda mayor distancia. En energía combina igual: admite capital privado en la electricidad sin desmontar la CFE, pero se queda solo en el rechazo total al fracking, que su coordinadora en la Cámara, Ivonne Ortega, propuso vetar en la Constitución en abril de 2026.
En derechos se sitúa en el polo contrario al PAN. Nadie apoya tanto como él que las personas trans puedan modificar nombre y género en sus documentos mediante un simple trámite, algo que su plataforma incluye; su programa pide que los servicios de salud aseguren el aborto legal, y su plataforma, regular el cannabis incluso para adultos. En 2024, sus legisladores en el Congreso capitalino propusieron que la eutanasia fuera legal en el país entero, y en el test el único que lo acompaña ahí es SOMOS, con una posición estimada.
Frente al gobierno, va con la oposición y a veces por delante. Su mayor distancia está en «Justicia y Poder Judicial» (1.95 puntos), donde sus diputados se opusieron a cada pieza de la reforma (jueces electos, amparo, reformas constitucionales inatacables), como hicieron el PAN, el PRI y SOMOS. En nepotismo nadie va tan lejos: su grupo votó contra esperar a 2030 y Ortega reclamó que la regla valiera desde la elección siguiente. Con el PRI, de 37 afirmaciones con fuente en ambos, el único choque es el fuero, y con SOMOS, de 32, también hay uno solo. Pese a esa cercanía, su dirigencia insiste en competir en 2027 sin coaliciones.
Ningún partido tiene menos posiciones estimadas que él: solo 3 (la compra centralizada de medicinas, el regreso de la jornada escolar completa y la edad para abrir redes sociales). Sus 45 respuestas suman 24 acuerdos, 7 posiciones intermedias y 14 desacuerdos, y en 16 se va hasta el final de la escala. Su tema más pegado a la media, «Agua, campo y pueblos indígenas», queda a 0.18 puntos, la cifra más baja de cualquier partido en cualquier tema. Por afinidad, primero viene SOMOS (89 %), después el PRI (83 %) y el PAN (73 %); al fondo, el PVEM (58 %) y, por último, Morena (56 %).
Cómo se calcula el lugar de los ocho partidos en la brújula política, afirmación por afirmación, en el análisis «Partidos de izquierda y de derecha en México: la brújula 2027».