El 11 de marzo de 2026, la bancada del PVEM hizo caer, junto con el PT, una reforma de la presidenta Claudia Sheinbaum: 49 de sus diputados votaron en contra y 12 a favor. Era la reforma electoral, que daba los escaños plurinominales a los candidatos con más votos en lugar de sacarlos de las listas de cada partido, y el Verde había pedido que ese esquema no se tocara. Según nuestro recuento de las votaciones de esta legislatura, es la única ocasión en que la mayoría de su grupo se separó de Morena. De ahí sale su respuesta más solitaria: ningún otro partido rechaza con tanta fuerza que los plurinominales se elijan en las urnas, y Morena ocupa el extremo contrario.
Por lo demás, el Verde se mueve al paso de sus socios. Hay 27 afirmaciones en que tanto él como Morena tienen una posición con fuente, y solo en dos quedan en lados opuestos: los plurinominales y el nepotismo. Con el PT, en otras tantas, el choque es uno solo. Por eso su tema más alejado de la media, «Justicia y Poder Judicial», con 2.62 puntos, coincide en nombre y en cifra con el de sus dos aliados: los tres votaron juntos la elección de jueces en las urnas en 2024, los cambios a la Ley de Amparo en 2025 y el blindaje de las reformas constitucionales frente a la Corte. En una escala de cinco posiciones, su respuesta queda así, de media, a más de dos escalones y medio de la del resto.
En «Instituciones y corrupción» (2.1 puntos) aparece el matiz más fino. Cuando se reformó la Constitución para que nadie herede un cargo de un familiar, el PVEM pidió que la regla no rigiera hasta 2030 y no se sumó al veto interno que Morena se impuso para 2027; en el test es el único partido en el extremo del desacuerdo con adelantarla, y el PT lo acompaña un escalón más cerca del centro. También descarta recuperar el INAI, la Cofece y los demás órganos autónomos que votó suprimir. Sobre el fuero se queda en medio: en 2025 una senadora verde presentó la iniciativa «Fuera el fuero» mientras sus diputados apoyaban un dictamen que evitó desaforar a un diputado.
La tecnología es su marca en «Seguridad y Fuerzas Armadas» (1.96 puntos). Su plataforma de 2024 pide drones, reconocimiento facial e inteligencia artificial contra el delito, y es el único partido que lo respalda con la máxima intensidad; Morena y el PT, un grado por debajo. Va más lejos que Morena en las drogas: su plataforma habla de legalizar y regular el mercado, y la de Morena, solo de abrir el debate. El sello ecologista se nota con matices: quiere que el que contamina pague en proporción al daño, prefiere las renovables y votó vetar el maíz transgénico, pero también convertir a Pemex y la CFE en empresas públicas del Estado.
Sus 45 respuestas se reparten en tres tercios exactos, 15 de acuerdo, 15 en el punto medio y 15 en desacuerdo, y 17 caen en un extremo de la escala. Donde menos se distingue del conjunto es en «Trabajo y pensiones» (0.29 puntos). Dos de cada cinco respuestas, 18 en total, son estimadas, sobre todo en dos temas: las tres de educación y cuatro de las seis de derechos, entre ellas el aborto, la eutanasia y la adopción homoparental, de las que sus documentos no hablan. Pregunta por pregunta, se parece sobre todo a Morena (86 %) y al PT (84 %), y lo que menos, al PAN (49 %).
Cómo se calcula el lugar de los ocho partidos en la brújula política, afirmación por afirmación, en el análisis «Partidos de izquierda y de derecha en México: la brújula 2027».