Cómo funciona el test
Por qué nuestro barómetro no es una encuesta
Publicamos porcentajes y recuentos sacados de las respuestas al test. Eso no lo convierte en una encuesta, y la diferencia importa, también ante la ley electoral mexicana.
Por Fadrique Garcia Font. .
El barómetro de esta web muestra, a partir de las respuestas de las personas que hacen el test, cuántas han respondido, cuánto están de acuerdo con cada afirmación, en todo el país y en cada entidad, dónde se sitúan en promedio en la brújula política y qué temas dividen más sus respuestas. Cuando haya miles de tests, será tentador leerlo como una encuesta. No lo es, y vale la pena explicar con precisión por qué.
Qué muestra el barómetro
El barómetro tiene cuatro partes, y sus datos se actualizan cada día:
- Participación: el número de tests completados, cuántos en los últimos 30 días y cuántas entidades tienen ya datos publicables.
- Afirmación por afirmación: el porcentaje de respuestas a favor (de acuerdo o muy de acuerdo), neutrales y en contra (en desacuerdo o muy en desacuerdo) en cada una de las 45 afirmaciones del test, ordenadas por tema. Un selector permite ver solo a quienes se conectaron desde una entidad.
- Territorio: la posición media en la brújula política de los participantes de cada una de las 32 entidades federativas (eje económico, de −100 a la izquierda a +100 a la derecha; eje social, de −100 progresista a +100 conservador), según la ubicación aproximada de su conexión.
- Polarización: para cada tema, un índice de 0 (todos responden lo mismo) a 100 (las respuestas se reparten al máximo entre los dos extremos de la escala).
Lo que no muestra es igual de importante. El barómetro de México no publica nada por partido: ni por qué partido dicen que votarían los participantes, ni qué partido sale más cerca de sus respuestas, ni ningún reparto parecido. Es un barómetro de temas, no de partidos.
Cada gráfico va acompañado del mismo aviso: «Este barómetro no es una encuesta ni un sondeo de opinión sobre preferencias electorales: no pregunta por quién se va a votar ni publica nada por partido. Reúne las respuestas anónimas de las personas que decidieron hacer el test, así que no es representativo ni tiene las garantías de método de una encuesta.» Las lecturas del barómetro que publicamos en los análisis siguen las mismas reglas.
La diferencia está en cómo se elige a quién se pregunta
Una encuesta seria empieza por un diseño de muestra. La empresa encuestadora decide a cuántas personas entrevistar y con qué reparto por sexo, edad, escolaridad, entidad o tamaño de localidad, para que el resultado se pueda generalizar a toda la población. Selecciona a esas personas, a menudo al azar a partir de secciones electorales o viviendas, y si el reparto final no se parece al de la población, pondera las respuestas. Ese trabajo es el que permite decir que cierto porcentaje de las mexicanas y los mexicanos piensa algo, con un margen de error.
En el barómetro no hay nada de eso. Las personas que aparecen en estos datos llegaron por su cuenta: buscaron un test político, dieron clic en un enlace en una red social o se lo mandó alguien por WhatsApp. Nadie las eligió. No hay cuotas ni ponderación, y no hay margen de error que calcular, porque un margen de error supone una selección al azar que no ha ocurrido.
Es de esperar que este grupo no se parezca al electorado: probablemente será más joven, más urbano, con más acceso a internet y más interesado en la política que el promedio. El test, además, está abierto a cualquiera, también a quien no vota: votan las ciudadanas y los ciudadanos de 18 años o más inscritos en la lista nominal y con su credencial para votar. Es un sesgo de selección, y el número de respuestas no lo corrige. Un millón de respuestas voluntarias siguen siendo un millón de respuestas voluntarias.
Qué dice la ley mexicana
La ley electoral regula las encuestas y los sondeos de opinión durante todo el proceso electoral, que para 2027 empezó en septiembre de 2026:
- El INE fija las reglas. El Consejo General del INE establece los criterios que deben seguir las personas físicas o morales que hagan encuestas o sondeos de opinión durante los procesos electorales (LGIPE, art. 213.1), y las encuestas por muestreo deben seguir criterios científicos (art. 251.7). Esas reglas están en el capítulo VII del libro tercero del Reglamento de Elecciones.
- Quien publica, entrega el estudio. Quien solicite u ordene la publicación de «cualquier encuesta o sondeo de opinión sobre asuntos electorales» entre el inicio del proceso y el cierre de las casillas debe entregar copia del estudio completo al Secretario Ejecutivo del INE (LGIPE, art. 251.5), a más tardar cinco días después de publicarla (Reglamento de Elecciones, art. 136). El Reglamento detalla además los datos de método que deben acompañar a la publicación, como las fechas, la población, el tamaño de la muestra, el texto de las preguntas y el margen de error.
- Silencio al final. Durante los tres días previos a la elección y hasta la hora de cierre de las casillas, está prohibido publicar o difundir por cualquier medio los resultados de encuestas o sondeos que tengan como fin dar a conocer las preferencias electorales (LGIPE, art. 213.2; Reglamento de Elecciones, art. 134). La prohibición dura hasta que cierran las casillas de los husos horarios más occidentales del país (art. 251.6).
- Y es delito. Publicar esos resultados en esos días se castiga con multa y prisión de seis meses a tres años (Ley General en Materia de Delitos Electorales, art. 7, fracción XV).
La ley no exige que un estudio sea científico para considerarlo una encuesta o un sondeo: el método es un requisito de calidad, no la definición. Y el INE recibe y revisa también estudios hechos en línea, con participantes que no se eligieron al azar (por ejemplo, en su informe sobre encuestas del 29 de mayo de 2024). Por eso no basta con decir que el barómetro no es representativo: lo que lo separa de una encuesta sobre preferencias electorales es qué publica.
Nuestras reglas
De ahí las reglas del barómetro, según nuestra lectura de la ley:
- No publicamos ninguna preferencia electoral. El test pregunta al final, de forma opcional, por qué partido votarías, solo para enseñarte a ti en qué coincides y en qué no con ese partido. Esa respuesta no se publica nunca, ni siquiera sumada a la de otras personas. Tampoco publicamos qué partido sale más cerca de las respuestas de los participantes, porque se podría leer como una preferencia.
- Solo temas. El barómetro muestra cuánta gente está de acuerdo con cada afirmación y cómo se reparten las posiciones en los temas, no partidos ni candidaturas.
- Nunca lo llamamos encuesta ni sondeo, ni «intención de voto», ni presentamos sus cifras como una estimación de lo que piensa el país o de lo que pasará en la elección.
- No lo comparamos con encuestas, y esta web no publica cifras de encuestas de nadie.
- Cada gráfico lleva el aviso citado arriba, y la ficha metodológica dice de dónde salen los datos, entre qué fechas y cuántos tests son.
Hay una razón más para la prudencia. Esta web se hace desde fuera de México, y la Constitución establece que las personas extranjeras no pueden inmiscuirse en los asuntos políticos del país (art. 33). Nuestro trabajo es informar: no pedimos ni desaconsejamos el voto por ningún partido, y no publicamos nada que se pueda leer como un pronóstico.
Entonces, ¿para qué sirve?
Para describir a este grupo, que no es poco. Si la mayoría de los participantes está de acuerdo con una afirmación, o si un tema divide claramente sus respuestas, eso dice algo real sobre las personas que hacen el test. Lo que no permite es pasar a «México piensa que».
Sirve también para comparar, con cautela. Las diferencias entre entidades dentro del mismo grupo autoseleccionado son interesantes, aunque su nivel no se pueda generalizar y aunque el sesgo no tenga por qué ser igual en todas partes. Lo mismo vale para comparar afirmaciones: que una tenga más apoyo que otra entre los participantes es un dato sobre los participantes.
Cómo protegemos a quienes participan
El test no pide nombre, correo ni registro. Cada resultado se guarda con un identificador aleatorio. Antes del resultado puedes indicar, si quieres, tu rango de edad, tu sexo y el partido por el que votarías; ninguna de esas respuestas aparece en el enlace para compartir tu resultado, y ninguna interviene en el cálculo de tu afinidad. Tu entidad no se pregunta: se estima de forma aproximada a partir de tu conexión.
Los datos agregados tienen un mínimo: no se publica ninguna cifra que reúna menos de 100 tests. Por eso, mientras haya pocos tests, el barómetro estará casi vacío, y una entidad que no llegue a ese mínimo no aparecerá. No es que falten datos: con pocos casos, una cifra empieza a decir demasiado de personas concretas.
Nunca publicamos datos individuales ni cruzamos los agregados de forma que se pueda reconstruir el perfil de alguien. El detalle está en el aviso de privacidad.
¿Y los días previos a la elección?
La jornada electoral es el domingo 6 de junio de 2027. La prohibición de publicar resultados de encuestas empieza el jueves 3 de junio y dura hasta que cierran las últimas casillas el domingo. México tiene varios husos horarios: Quintana Roo es el primero en entrar en el jueves, y las casillas de Baja California y Sonora cierran a las 18:00 h de allí, las 19:00 h en la Ciudad de México.
El barómetro no es una encuesta ni publica preferencias electorales, pero sus cifras podrían confundirse con una. Por eso el barómetro entero se apaga del miércoles 2 de junio al domingo 6 de junio de 2027, días completos en la hora del centro: un día antes de lo que pide la ley y hasta horas después del cierre de las últimas casillas. Al mismo tiempo se ocultan los demás lugares donde publicamos datos agregados de las respuestas, como los análisis que los usan, y esos días no publicamos ni comentamos sus cifras en ninguna otra parte, tampoco en redes sociales. No se borra nada: los datos vuelven después de la jornada.
El test sigue abierto. Tu resultado individual no es una encuesta ni un pronóstico: solo te muestra a qué distancia estás de cada partido.
Cómo citarlo
Si usas estos datos, la forma correcta de presentarlos es hablar de agregados de una muestra autoseleccionada de usuarios de un test de afinidad política, indicando el periodo, el número de tests y la advertencia de que la muestra no es representativa. La ficha metodológica del barómetro reúne todo eso.
Te pedimos que no los presentes como una encuesta, un sondeo ni una medida de por quién se va a votar, porque no son nada de eso, y que del 2 al 6 de junio de 2027 no los publiques. Cómo se calcula cada resultado del test lo explicamos en «Cómo se calcula tu afinidad» y en la metodología; las reglas de la elección, en «Cómo se eligen los 500 diputados federales en 2027».
Fuentes
- Barómetro de participantes de Afinidad Política — Datos agregados de los tests, con su ficha metodológica y el aviso que acompaña a cada gráfico
- Aviso de privacidad — Qué datos se guardan, para qué y durante cuánto tiempo
- Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales (LGIPE), arts. 213 y 251 (Cámara de Diputados, última reforma DOF 02-06-2026) — Reglas del INE para encuestas y sondeos, prohibición de publicar sus resultados en los tres días previos y hasta el cierre de las casillas, entrega del estudio completo al INE, criterios científicos de las encuestas por muestreo, campañas y propaganda
- INE: normatividad vigente en materia de encuestas electorales (Reglamento de Elecciones, libro tercero, capítulo VII) — Arts. 132 (a quién se aplica), 134 (periodo sin publicar resultados) y 136 (entrega del estudio completo en los cinco días siguientes a la publicación)
- Ley General en Materia de Delitos Electorales, art. 7, fracción XV (Cámara de Diputados) — Multa y prisión de seis meses a tres años por publicar resultados de encuestas o sondeos sobre preferencias electorales en los días prohibidos
- INE, informe del Secretario Ejecutivo sobre encuestas por muestreo, sondeos de opinión, encuestas de salida y conteos rápidos, Consejo General del 29 de mayo de 2024 — Entre los estudios que el INE recibe y revisa figuran encuestas hechas en línea y con participantes no seleccionados al azar
- Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, art. 33 (Cámara de Diputados) — Las personas extranjeras no pueden inmiscuirse en los asuntos políticos del país
Este análisis es solo informativo y no es una recomendación de voto. Cómo trabajamos.
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